El dominio retórico y sus modelos
Proyecto PAPIIT 403708

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Colección Bitácora de Retórica

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Sección mexicana del ISHR

RELER

Obras fundamentales
de la tradición retórica occidental

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Antecedentes

1. El interés por la retórica en la UNAM. No es nuevo el interés que la retórica ha despertado en nuestro país. Ya en el primer siglo de la Colonia se estableció la primera cátedra de retórica en la Real y Pontificia Universidad de México, y prácticamente todas las disciplinas humanísticas recibían la influencia de ese estudio. También se escribieron y publicaron obras teóricas; tal vez la más importante de ellas fue la Retórica Cristiana de Diego Valadés, del 1579, aunque esa obra no vio a luz en México, sino en Italia.
      La importancia de la retórica pareció disminuir en el siglo XIX, luego de la Independencia de nuestro país, pues el estudio de la retórica se redujo considerablemente, aun cuando su difusión continuó dándose gracias a esfuerzos individuales. El uso de la palabra hablada en la máxima tribuna de la Nación no propició el estudio y la enseñanza de la retórica, aun cuando florecieron en la segunda mitad de aquel siglo tal vez los más grandes oradores que se hayan habido en nuestro país durante todo el periodo independiente.
     Esta situación cambió sensiblemente gracias a los estudios y cursos que impartió el gran polígrafo mexicano Don Alfonso Reyes (1889-1959). La Antigua Retórica, que fue publicada en 1942 dentro de una amplia serie de libros sobre la cultura griega, constituye hoy la obra más importante que se haya escrito sobre esa disciplina.
     El estudio de la retórica se vio favorecido con la creación de diversas dependencias académicas en la Universidad, sobre todo el Centro de Estudios Clásicos, en 1966 (originalmente Centro de Traductores de Lenguas Clásicas), y el Seminario de Poética (1977), y sobre todo del Instituto de Investigaciones Filológicas, del que aquellas dos dependencias pasaron a formar parte. Algunos de los investigadores del CEC han publicado traducciones y estudios sobre la retórica griega, latina y novohispana. En particular, el estudio de los oradores áticos, gracias al impulso de la doctora Paola Vianello, propició el estudio de la retórica griega. En el Seminario de Poética, gracias sobre todo a la influencia del estructuralismo, se dio una importancia especial al estudio de la retórica desde un punto de vista literario.


2. Los años 1995-2003. La doctora Helena Beristáin Díaz, Investigadora Emérita de la Universidad Nacional Autónoma de México del Seminario de Poética del IIFL,  inició, junto con otros investigadores de la UNAM, un proyecto llamado “Bitácora de retórica” y aprobado en 1995 por la Dirección General de Asuntos del Personal Académico (DGAPA IN401195). El propósito era difundir los conocimientos que sobre esta disciplina se estaban desarrollando en los países europeos, en Canadá y en los Estados Unidos, con una orientación en particular hacia la literatura, que muy pronto se vio como un campo multidisciplinario e interdisciplinario, de modo que el Primer Congreso Internacional de Retórica en México, organizado como conclusión del primer periodo trianual (1995-1998), se le dio el nombre precisamente de El horizonte interdisciplinario de la Retórica .
      Este tendencia se evidenció en 1998 con la renovación del proyecto bianual, al dársele como título “Tradición, Interdisciplinariedad y postmodernidad de la retórica” (DGAPA IN405998), que indicaba claramente el carácter cultural del arte de la palabra, en su estrecha vinculación con otras disciplinas de códigos verbales y no verbales.
     En el 2001 se aprobó la continuación del proyecto, ahora con el nombre de “Retórica, política y sociedad” (DGAPA IN403500), que concuerda plenamente con lo que actualmente se está realizando en España y en otros países europeos y americanos. Esta tendencia occidental del estudio de la retórica significa una “revolución” hacia los propios orígenes de esa disciplina, con los modernos avances de la comunicación, la literatura, la semiótica, la lingüística y la filosofía. Esta última etapa estuvo a cargo tanto de la doctora Beristáin Díaz como del doctor Gerardo Ramírez Vidal.
     Los proyectos sobre la retórica en el Instituto de Investigaciones Filológicas cubren ya diez años de trabajo que han dado resultados valiosos, y han requerido de enormes esfuerzos por parte de muchos académicos y estudiantes que generosamente han apoyado las diferentes actividades. Estas actividades han tenido propósitos bien definidos.
     En primer lugar, se consideró fundamental la difusión de las investigaciones sobre retórica que se realizan en México, particularmente en nuestra Universidad, que en sus orígenes novohispanos fue tan prolífica en esta disciplina. Para esa difusión se creó la Colección Bitácora de Retórica , que actualmente llega ya a 20 volúmenes.
     También se consideró muy importante la formación de recursos humanos, esto es, de nuevos cuadros de profesores e investigadores, a través del apoyo a estudiantes que pudieran encontrar en el proyecto un instrumento de superación en la investigación en el campo que nos interesa. La participación de estudiantes becarios fue fundamental en estos diez años del proyecto. Algunos de ellos actualmente dedican parte de sus esfuerzos al estudio y la difusión de la retórica. Del mismo modo, con el propósito de que académicos de la UNAM pudieran superarse en esta disciplina se organizaron los cursos de especialización en la retórica, la organización de diplomados y el Congreso de 1998 .
     Un tercer aspecto que se ha considerado importante es la difusión de las publicaciones con las presentaciones de libros en la Facultad de Filosofía y Letras y otros cursos impartidos por los participantes en el proyecto.
     De tal modo, podemos observar los logros de los proyectos por las publicaciones y por el interés que actualmente suscita esa disciplina. Todo ello se ha llevado a cabo gracias al esfuerzo y a la participación de muchos académicos y becarios, cuya coordinación ha recaído en los hombros de la doctora Helena Beristáin, quien ha recibido reconocimientos no sólo de quienes hemos trabajado con ella dentro del proyecto, sino también de colegas de otros países, algunos ya viejos conocidos y otros nuevos amigos que han visto en ella el motor de todo este trabajo.


Miembros fundadores del proyecto Bitácora de Retórica (1995)

Silvia Aquino López, Elisabeth Beniers Jacobs, Mauricio Beuchot Puente, Mariateresa Galaz Juárez, Ana Adela Goutman Bender, Josu Landa Goyogana, Carolina Ponce Hernández, Luisa Puig Llano, José Quiñones Melgoza, Arturo Ramírez Trejo, Paola Vianello Tessarotto y Patricia Villaseñor Cuspinera.


Becarios anteriores

  • Maricela Bravo Rubio. Licenciada en Letras Clásicas. Participa en el Proyecto desde 1995.
  • Dulce María P. Contreras Díaz. Letras Clásicas
  • Daniel Rinaldi Pollero. Maestro en Letras Clásicas
  • Gabriel Jahir Ramos Morales. Licenciado en Letras Hispánicas.