- Masonería masculina
- Sociedad Teosófica
Una de las figuras más sobresalientes de la teosofía en España, aunque también muy reconocido en Hispanoamérica, adonde viajó dando conferencias y donde publicó artículos en las revistas teosóficas locales. Sus libros circularon ampliamente en ambos lados del Atlántico.
En 1894 se doctoró en Derecho, aunque también se interesó en la astronomía, al grado de descubrir un cometa en 1893 que lleva su nombre. En 1894 construyó el kinethorizon, un instrumento de astronomía popular, por el que será premiado en París con medalla de oro y por el que se le nombrará en España Caballero de Carlos III. Posteriormente recibirá otros reconocimientos tanto en Francia como en su patria. En la capital francesa dictó en 1897 diversos cursos y pasó a ser miembro de la Sociedad Astronómica, con diploma firmado por el renombrado Camille Flammarion (1842-1925). Por esa época —1898— viaja a Londres.
En 1902 ingresó a la Sociedad Teosófica, volviéndose un ferviente admirador de la fundadora H.P. Blavatsky (1831-1891), de la cual traducirá algunos textos: Por las grutas y selvas del Indostán (1918) y Páginas ocultistas y cuentos macabros (1919). También escribió su biografía: Una mártir del siglo XIX: H.P. Blavatsky (1924). Comenzó a publicar artículos y libros en que la teosofía quedó asociada a la mitología, la arqueología, la música, la filosofía, la religión comparada, por lo que ganó gran reputación, dentro y fuera del mundo teosófico. En 1909 viajó a América Latina en sustitución de la presidenta mundial Annie Besant (1847-1933), visitando Argentina, Chile, Uruguay y Brasil. De esta gira de conferencias resultó su libro Conferencias teosóficas en América del Sur (1911), en dos volúmenes. En 1917 fue iniciado en la masonería e ingresó a la logia "Isis y Osiris", en Sevilla.
Si bien participó activamente en el mundo teosófico, dada su admiración por Blavatsky, comenzó a distanciarse de la visión y actividades de sus sucesores, encabezados por Annie Besant y C.W. Leadbeater (1854-1934), sobre todo con idea de la venida de un nuevo maestro mundial, que estaría encarnado en J. Krishnamurti (1895-1986). Para marcar esta distancia creciente, que se volverá rompimiento, en 1921 fundó la rama Hesperia y la revista del mismo nombre en Madrid, y en 1930, el Ateneo Teosófico. Murió al año siguiente.
En su momento fue ampliamente conocido y comentado en los medios teosóficos y masónicos, pero también en los literarios y culturales en general. Participó activamente en cenáculos y ateneos de este tipo, en los que divulgó la teosofía entre escritores como Ramón del Valle-Inclán (1866-1936), Emilio Carrere (1881-1947), entre muchos más. Escribió, además de sus libros de reflexión, estudio y divulgación teosófica, su propia obra literaria, sobre todo novela corta y cuento, entre cuyos títulos se encuentran: "El misterio de Quirico", "El mal karma de María del Espíritu Santo Moreno", "La venta del alma", "El caballero de la luz astral", entre otros, algunos de los cuales fueron reunidos en su libro Del árbol de las Hespérides (1923). Otros dos títulos interesantes desde un punto de vista narrativo (no solo teosófico) son El tesoro de los lagos de Somiedo (1916) y De Sevilla al Yucatán (1918).
Dr. José Ricardo Chaves Pacheco
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