Comentario

Tablada, cuya intuición para reconocer talentos artísticos en formación y voluntad para difundir el valor de su obra lo volvieron una especie de promotor del arte mexicano en Nueva York, hizo posible que el pintor y caricaturista Miguel Covarrubias fuera conocido internacionalmente. Como su protector, Tablada dio a conocer a Covarrubias en los círculos artísticos de Nueva York, a partir de la llegada del joven artista a esa ciudad: "No bien Jenaro [sic] Estrada, que apadrinó a Covarrubias en México, me anunció su próxima llegada, cuando aquí combinamos el plan de campaña para 'lanzarlo'...".1 Dice Tablada en la misma crónica: "Fue entonces cuando revelé su talento a esta nación, haciéndolo alternar con Clemente Orozco y García Cabral, en un artículo que publicó el popularísimo Shadowland,2 en abril de 1923".

En esta caricatura se observa, además de una estupenda economía de recursos técnicos, el manejo magistral de Covarrubias sobre las líneas y los rostros, según Tablada, "una fuerza de expresión comparable a la del arte africano". En 1924, al comentar una caricatura de Covarrubias (la caricatura de Edgar Varèse), Tablada apunta una serie de rasgos que pueden aplicarse a ésta: "Covarrubias como un juglar parece haber arrojado por el aire los elementos del rostro... Una melena, un ojo, la línea de una boca, una oreja, casi dispersados, como las bolas de los juegos malabares, que se detienen un momento en el aire para engendrar el rostro entre apolíneo y faunesco del autor de Octandra y de La Croix du Sud...".3 De ahí que, en esta misma crónica, pueda complementar su afirmación acerca de haber revelado su genio con observaciones sobre su técnica: "Yo tuve la satisfacción de revelarlo [...] poniendo de relieve una de sus mejores cualidades, el peculiar ingenio con que hace de cada una de sus caricaturas una creación. Eso y las increíbles distorsiones que lo hacen jugar con las características de una fisonomía sin perturbar el parecido, son las dotes originalísimas de este talentoso muchacho".

También es posible observar en el extremo inferior izquierdo de la imagen que Covarrubias trazó en forma de elemento japonés un círculo que pareciera un sinograma, pero que en realidad conforma el monograma de José Juan Tablada, en el que pueden verse en la parte superior las iniciales de su nombre a manera de espejo y debajo la de su apellido.

Miguel Covarrubias realizó una serie de grabados, de rasgos semejantes a los de la anterior caricatura, que irían a formar parte del proyecto literario de Tablada "La Babilonia de Hierro":

1. Grabado 1 por Miguel Covarrubias para el proyecto de 2. Una calle de <em>Down Town</em> 3. Otra calle de <em>Down Town</em>4. Broadway de noche 5. Esquina de la Quinta Avenida

 

 

 

 

 

A propósito de este proyecto, José María González de Mendoza escribió lo siguiente en su ensayo "La obra inédita de José Juan Tablada":

Con malísima suerte corrió La Babilonia de Hierro, durante años anunciada como de publicación inminente. Inclusive grabó las ilustraciones Miguel Covarrubias, y en la primavera de 1925, Tablada puso en su papel de cartas una viñeta que era una reducción de la portada. Según el prospecto distribuido en 1924, el libro había de ser "el reflejo más vivaz y palpitante" de Nueva York, "con sus mujeres deslumbrantes de belleza y de lujo; sus teatros conmovidos por el genio universal; sus exposiciones de arte cosmopolita y modernísimo; sus pecadores cabarets de millonarios y beldades célebres; sus palestras donde luchan gigantes; sus comedias y sus tragedias provocadas por el oro que fascina a las multitudes; sus dramas pasionales"; compendio, en suma, de la urbe titánica, y selección de las muchas y bellas crónicas que José Juan Tablada escribió bajo el título a todas común: Nueva York de día y de noche. En carta del 18 de octubre de 1923 el poeta le anunciaba a su entrañable amigo don Genaro Estrada —con quien le unía parentesco lejano por línea materna— que el libro estaba "en prensa"; pero nunca vio la luz.

La viñeta a la que se refiere González de Mendoza corresponde a la primera imagen de la serie y fue tomada de una hoja de papel membretado del autor, que se encuentra en su archivo epistolar. Las siguientes cuatro imágenes fueron tomadas de la reproducción que de ellas existe en un folletín propagandístico de la obra de Tablada, publicado en Nueva York, sin fecha. En la portada de este folletín aparece el retrato de Tablada que realizó Ignacio Rosas. Es muy probable que este folletín sea el "prospecto" de 1924, mencionado por el Abate.

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José Juan Tablada, "Caricature That Stings. Old Mexico is a land of flowers, and for that reason she has a right to her wasps", Shadowland. Expressing the arts, vol. VIII, núm. 2 (abril de 1923), pp. 54-55.