Page 274 - En el país del Sol
P. 274

En el país del sol: crónicas japonesas de José Juan Tablada


                 “El invierno se avecina. Los copos de la


          cadente nieve son ya bastante pesados para


          inclinar las hojas del gladiolo”...

                 Parodiándolo, otro poeta podía haber


          cantado:


                 “El invierno se aleja. Rompiendo la nieve,


          asoman ya los duros brotes del bambú y las


          negras agujas de los pinos”.

                 Que el “ototoguisú”, el ruiseñor japonés, no


          desgranaba aún las perlas de sus albórbolas al


          claro de aquella luna todavía glacial? No

          importaba; culpa era tal vez del ruiseñor; mas no


          de los poetas, que ellos sí ya cantaban las


          suavidades tibias y floridas de la Primavera


          Temprana.


                 Con ella llegaba, inaugurándola, el “Ki no e

          ne”,    129   día de año nuevo, en cuyo nombre se


          combinan los dos elementos cronológicos con


          que el viejo Japón medía su tiempo: los doce

          signos animales del propio zodiaco y las diez






          129  En el texto de 1912 dice “Ki no E né” y en el de 1919, “Ki no E ne”.


                                                            274
   269   270   271   272   273   274   275   276   277   278   279