Page 248 - En el país del Sol
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En el país del sol: crónicas japonesas de José Juan Tablada
alaridos del viento y el crujir de los robles
desgajados...!
Sufría mi alma la sugestión melancólica del
poeta Heñseu 108 y aquella frialdad de octubre y
aquellas tristes rimas volcaban en ella todo un
alud de nieve...
Pero pronto el poder de la gran mañana
sonora y luminosa fundió como a un témpano la
fugaz tristeza; los follajes alardearon de su
verdor y el viejo dios Pan, corazón de la tierra,
alma forestal y poderosa, asomó su máscara
irrisoria y augusta entre la pompa de aquel
exótico paisaje...
El milagro panteísta le dio una alma a cada cosa...
En mi libro, enmudecieron los poetas japoneses;
pero a mis pies el césped tuvo un rumor;
estallaron en un sollozo los juncos acuáticos; un
cedro, sobre mí, clamó una solemne frase
108 En El japonismo de José Juan Tablada, Atsuko Tanabe dice que
Tablada usó la misma ortografía que Basil Hall Chamberlain en The
Classical Poetry of the Japanese (1880), y que lo correcto, en la
fonética castellana, sería “Hendyō”.
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