Page 247 - En el país del Sol
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Prólogo, edición y notas de Rodolfo Mata
de las nieblas 107 primeras! Los grandes lirios
blancos y salpicados de sangre, como vírgenes
manchadas en el dintel de un crimen; las
mariposas azules, las cigarras delirantes, los
saltamontes que al brincar desplegaban el breve
abanico de sus alas... todo había huido y en
aquella fuga de divinos instantes y de claros días,
la memoria columbraba a lo lejos,
desvaneciéndose, las mejillas rojas de la
Vendimia, los corimbos de amapolas de Floralia y
una melena rubia y una huella de espigas detrás
de Messidor!... Ahora... hachazos pertinaces en
el fondo de los sonoros bosques silenciosos y
caminatas de leñadores agobiados por senderos
blancos de nieve, donde hay huellas de lobos...
Felices los que en medio de la desolación
invernal tienen un hogar bien cerrado a la
ventisca y junto a la chimenea encendida pueden
oír muy lejos, y como en sueños, los largos
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El texto de 1919 dice “nieves”.
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