Page 250 - En el país del Sol
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En el país del sol: crónicas japonesas de José Juan Tablada


                 Hay ceguedades sin nombre!!...


                 Cantan los poetas las supremas vanidades, el


          rayo del astro, la espuma de la ola, la mirada de

          la mujer! Cantan a lo que me rodea, al pino


          longevo, al colorido arce, al ciruelo flor de un


          día!... Y no me cantan a mí que soy hermosura,


          fragancia, vigor y omnipotencia!


                 Asciende a la cumbre del Fuziyama y con la

          poderosa mirada del águila contempla al Japón!


                 Me verás en todas partes... En los palacios


          nobiliarios, en los templos, en la choza del

          campesino, en el taller, en la fortaleza con el


          soldado, en el buque con el navegante, en el


          tocador con la hermosa!...


                 Soy la fuerza! Mis tallos unidos son las


          paredes de las casas; gruesos sustentan las

          techumbres, delgados las coronan como gráciles


          astas... Soy la fuerza! Rugen los mil ríos


          caudalosos de estas comarcas fluviales y

          entonces tiendo mis cañas y sobre el sólido


          puente pasan las procesiones de los festivales y






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