Page 255 - En el país del Sol
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Prólogo, edición y notas de Rodolfo Mata
casco de ébano, porque su amante, el daimio
poeta, ha constelado con estrofas de oro su
negro abanico y su encarnado parasol.
Ya asoma tras del biombo, donde muere la
luna de plata, la sirvienta, y ofrece a su señora en
tazas de satzuma, el té imperial y en negro cofre
de laca la pipa breve y el áureo tabaco que huele
a rosas al arder... ¡Pronto “Musmé”! Viste hoy tu
fastuoso “kimono” de gala, bordado con florones
de lotos y nelumbos, donde brillan las escamas
de feroz dragante y ondulan como el viento las
plumas caudales de un faisán!
¡Pronto “Musmé”! Las pagodas de Nikko
están de fiesta! Ve a perfumar los corazones con
el ámbar de tu hermosura, a hacer bonzos
sacrílegos, a pedir más bellezas a Bentén, 111 más
riqueza a Daikokú, pródigas gracias a los
Kamís. 112 Y que tu abanico, cual negra mariposa
vibrante, tiemble sobre el aroma de tus senos en
111 Ambos textos, 1900 y 1919, dicen “Benthen”.
112 Se agregaron los acentos a Daikokú y a Kamís, como aparecen en la
versión de 1900.
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