Page 267 - En el país del Sol
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Prólogo, edición y notas de Rodolfo Mata
entre un hacinamiento de trajes de aparato, elige
el kimono que vestirá esa tarde. Tiende su mano
llena de impulsos y de arrepentimientos... Hay
una túnica heroica y majestuosa en cuya sedeña
negrura, bordados en oro, luchan dos dragones
con enlazamientos furiosos; hay una túnica en
que albea la tristeza, el luto blanco del Japón, y
alzando un vuelo emigrante, cruza su polar
blancura un bando de lejanas aves grises... hay
una túnica de tierno verde acuático donde los
lirios heráldicos bordan sus volutas de luminosa
nieve; hay una túnica color de claro de luna en
cuyos ampos vuelan pardos murciélagos; hay una
túnica color de tarde otoñal sembrada de hojas
caídas, de plumas flotantes, 125 de pétalos
arrebatados y de regueros de polen; hay una
túnica de púrpura cruzada por arroyos de plata;
hay... Con qué túnica vestirá ese día su codiciado
de las noches nupciales surgirán de su boca los ochenta ósculos
enervantes de su ritual erótico...”.
125 El texto de 1899 dice así: “hay una túnica color claro de luna donde
vuelan pardos murciélagos; hay una túnica color de tarde de otoño
sembrada de plumas flotantes”.
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