Page 234 - En el país del Sol
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En el país del sol: crónicas japonesas de José Juan Tablada
Ese canto acompañó mis días de más acerba
nostalgia... Soñando con mi amada cuya imagen
destellaba en mi memoria como una custodia en
una capilla desierta, me internaba en el misterio
de las selvas profundas, buscando un silencio
digno de la doliente majestad de mi amor,
anhelando una intensa penumbra sobre la cual
pudieran irradiar todas las claridades de la
querida imagen evocada! Llegaba hasta el seno
de los boscajes donde tienen sus templetes los
dioses rústicos; el césped estaba tibio como si
acabara de servir de lecho a las hamadríadas
desnudas y bajo la sombra húmeda se
ahondaban al ras de la grama, diáfanas cisternas,
en cuyo fondo había inmóviles carpas y murenas
dormidas...
Pero en aquellos días encendidos, en aquellas
mañanas incandescentes, en aquellos sofocantes
crepúsculos cuyos soles chirriaban al hundirse en
las negras aguas de la noche, mi pupila hastiada
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