Page 237 - En el país del Sol
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PRADERAS DE OTOÑO
Llora el otoño que se va! Llora sobre las auroras
opacas que se levantan bostezando en lechos de
fríos plumones, en alcobas de muselinas densas;
llora sobre los helados mediodías que pasan,
todos bruma, con un sol escarlata en medio,
como polares osos de jadeante lengua roja...;
llora en los largos crepúsculos que ahondan el
tedio y magnifican la melancolía y en cuyo albor
indeciso palidece un cadáver: el Sol, y albea un
fantasma: la Luna...
Dónde están mis tardes mexicanas, de largas
nubes sombrías y vivos campos dorados, áureas y
negras como la piel de una tigresa...? Llora el
Otoño inconsolablemente...! Los vidrios de mi
ventana están llenos de lágrimas, y en estos
instantes que la nostalgia se obstina en besarme
como una odiosa querida, el primer huracán del
Invierno golpea brutalmente la vidriera dolorosa

