Page 86 - En el país del Sol
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En el país del sol: crónicas japonesas de José Juan Tablada


          sus famélicos ágapes, a macular con la grasa de


          sus viandas el florido tapiz que tiende Otoño en


          las praderas japonesas... Allá en los oscuros

          desvanes, en los hediondos tapancos, quedó la


          pipa atascada de opio y la asquerosa hembra


          china que cuando se levanta de su tálamo, vacila,


          intenta clavar en la estera las púas de sus pies


          atrofiados, pies de cabra o de faunesa, y cae por

          fin, si una mano de beluario piadoso no se tiende


          para detenerla y volverla otra vez a su cubil. Pero


          el tropel simiesco se solaza celebrando la fiesta

          del invisible y misterioso monarca... Altos, pero


          escuálidos, irrisorios pero burlones, pasan los


          súbditos del monarca sin voluntad y sin tuétanos,


          pasan con las bordadas babuchas hacia arriba y


          las graciosas coletas hacia abajo...

                 Ante el japonés, ante el europeo, dejan caer


          miradas oblicuas de protección infinita. Por unos


          y por otros han sido marcados al cauterio, y, sin

          embargo, para unos y para otros tienen miradas


          que se desploman del zenit! ¿Qué orgullos






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