Page 126 - En el país del Sol
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En el país del sol: crónicas japonesas de José Juan Tablada


          niponas y de templos delicados como bibelots en


          cuyo fondo duermen extraños dioses rústicos...


                 Tokio y su gran estación pululante y sonora,

          henchida por pintorescas multitudes; Tokio y sus


          inmensas y sombrías murallas de color violeta


          reflejando en el canal anchuroso el follaje de los


          pinos que las coronan! Y de pronto, al


          desembocar en una de las espaciosas avenidas,

          un tumulto, una inmensa aglomeración que


          detiene nuestro carruaje entre cuyas masas


          compactas se abren paso a duras penas los

          oficiales de la policía montada. Distraídos por los


          grupos de musmés, por los mil trajes policromos


          del pueblo, nuestra curiosidad explora aquel


          tumulto en cuyo seno encuentra innumerables


          sorpresas. Qué deliciosa gravedad la de aquel

          bambino con su cabecita rapada en cerquillo


          como un pequeño San Antonio de hábito


          arlequinesco! Y aquel djinrichi man con qué

          orgullo patrio admira al apuesto oficial de










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