Page 131 - En el país del Sol
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Prólogo, edición y notas de Rodolfo Mata
entre aquellas multitudes sentíamos un mareo y
la noción abrumadora de las excesivas
poblaciones asiáticas que se reproducen y
hormiguean como un fermento bajo el cristal del
microscopio...
Llevábamos ya dos horas de marcha que iba
haciéndose tediosa, hasta que por fin
distinguimos el SAMMON, la gran puerta de laca
roja que da acceso al interior de la Shiba... Pocos
momentos después bajábamos del carruaje
frente al pórtico de uno de los templos y
entregábamos nuestras tarjetas a un ujier que
nos mostraba el camino... De ujier en ujier, a
través de extraños edificios y de milagrosos
jardines, llegamos por fin a una vasta sala con
aspecto de barraca pero cada uno de cuyos
detalles era una obra maestra de carpintería.
En las maderas vírgenes despertaba el alma
de los bálsamos, y el aroma de las resinas
transportaba a aquel recinto penumbroso la
visión de las fragantes selvas y de los bosques
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