Page 100 - En el país del Sol
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En el país del sol: crónicas japonesas de José Juan Tablada


          dominando el trepidar de las ruedas, se escucha


          la eterna estridencia de las cigarras que inunda


          campos y selvas con su vastísimo rumor.

                 Entre los arrozales de esmeralda se abren


          aquí y allá pequeños estanques de donde


          emergen con verdor de turquesa las anchas


          hojas del loto, los botones ovalados y ebúrneos y


          las grandes flores de pétalos lacios cuyo nectario

          invertido es una campánula de oro...


          Inclinándose sobre las ventanillas se ven a uno y


          otro lado deliciosos valles en miniatura tapizados

          con la verde felpa del musgo y por cuyas cuestas


          descienden los bambúes de agudas hojas y los


          abetos de frondas sombrías... Y allá, en el fondo


          del valle, una alquería nipona, un lago minúsculo


          semioculto por ninfeas azules, a la sombra de un

          emparrado de cañas de donde cuelgan las


          wistarias sus racimos de florecitas color de lila...


          A cada instante quisiera uno bajar del tren para

          extasiarse en la larga contemplación de aquellos


          paisajes feéricos y paradisíacos! Qué deliciosos






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