Page 103 - En el país del Sol
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Prólogo, edición y notas de Rodolfo Mata


          dintel, puestas a secar, cuelgan enormes redes...


          Sobre el mar en calma vuelan ágiles juncos y en


          el brumoso horizonte se perfila la masa negra de

          los trasatlánticos al ancla...





          Shimbashi! Un inmenso andén, una multitud


          pintoresca que se agita y vocea, y traspasada a


          pie la garita, una anchurosa plaza en donde los

          kurumaya por centenares se diputan a los


          viajeros... Estoy en Tokio al fin! La primera


          impresión no es nada favorable para la imperial

          metrópoli... En la gran plaza desolada


          desembocan callejuelas llenas de híbridos


          comercios y las casas de madera que ostentan


          como muestra bicicletas y paraguas europeos,


          hacen el efecto de un baratillo de arrabal. Pero el

          djinrichi arrastrado por el vigoroso kurumaya


          cambia de rumbo, se enfila por una ancha calle y


          la decoración se transforma como por encanto.

          Es el mediodía y un sol cenital arde sobre la


          ciudad desierta. Pasamos junto a una






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