Page 106 - En el país del Sol
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En el país del sol: crónicas japonesas de José Juan Tablada


          incendios, inundaciones, todos los elementos


          conjurados, todos los azotes del cielo, han


          incinerado, demolido y arrasado la ciudad

          prodigiosa y eternamente triunfante, por cuyas


          calles voy perdido en este mediodía otoñal! Qué


          Babilonia, qué Hekatompylos, qué Alejandría


          siete veces plagada, qué ciudad del martirologio


          bíblico, podrán exceder en pánico y en horror

          trágico, los anales de esta ciudad portentosa y


          viva a despecho de mil muertes?




          En todo eso pensaba conmovido, abrumado,


          mientras mi ligero cochecillo corría rumbo al


          aristocrático barrio de Akasaka... A veces


          rompiendo la monotonía de una calle se


          levantaba un edificio bajo y largo con una sola

          línea de ventanas: era un yashiki, una vieja


          mansión señorial cuyo aspecto severo y sombrío


          denotaba las costumbres austeras y belicosas de

          sus viejos moradores; pero las más veces las


          nobles residencias se adivinaban, tras de espesos






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