Page 110 - En el país del Sol
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En el país del sol: crónicas japonesas de José Juan Tablada
arte omnipotente acumuló sabiamente todo lo
que puede sugerir la majestad y producir un
respeto que abruma y anonada casi?...
Y si en nuestra alma de hombres libres se
insinúan esos sentimientos, cómo obrarán, pues,
sobre el espíritu de este pueblo predispuesto al
amor fanático de su emperador por herencias y
milenarios atavismos?...
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Arden en la “Casa de té de los lotos” los
encarrujados farolillos chinescos decorados con
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fulgurantes peonías y con negras siluetas de
murciélagos. Una brisa llena de húmedos efluvios
desciende de las espesuras del bosque sagrado
presagiando un próximo aguacero... Infalibles
presagios que allá lejos, en los estuarios y en las
ciénegas celebran las ranas con el monótono
tableteo de sus matracas en sordina...
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36 En ambas versiones, 1900 y 1919, dice “Casa de thé de los Lotos”.
37 En 1919 Tablada agregó “encarrujados”.
38 La última oración sólo aparece en la versión de 1919 y comienza con
las palabras “Gufalibles presagios”, errata seguramente por “Infalibles
presagios”. El texto de 1900, en lugar de esta oración tiene el siguiente
final: “Y mi carta se alarga; pero no la terminaré, mi Director querido,
sin hacerte una promesa y darte una buena nueva. La promesa es una
inmediata carta en que te hablaré de los prodigios de esta Shiba
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