Page 159 - En el país del Sol
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Prólogo, edición y notas de Rodolfo Mata


          desvanecimiento de ninfas y en el temblor de


          cuyos estanques parece que acaba de sumergirse


          una Nereida...!

                 Pero no eran aquellos los dominios de Tíbulo


          y de Byron, aunque el canto de las cigarras y la


          faz casi griega de un Buda, vagamente


          apercibida, nos alentaron un buen ensueño. A


          poco el vuelo azorado de un faisán hundiendo en

          las frondas su plumero rojo restableció el color


          local que estalló al fin con todo su prestigio entre


          el marfil  y la esmeralda de un estanque de
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          lotos...


                 Apenas habíamos atravesado una de las


          sendas laterales, dejando a derecha e izquierda


          viveros cruzados por peces rojos; pajareras llenas


          de sonoridades y policromías; vallados de

          alambre donde acercaban las gacelas de grandes


          ojos sus hocicos brillantes, e invernaderos que al


          pasar por su dintel nos arrojaban un tibio hálito,









          59  En la edición de 1919 dice “mafie” y en la de 1900 “mafil”.


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