Page 214 - En el país del Sol
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En el país del sol: crónicas japonesas de José Juan Tablada


          odaliscas del serrallo de algún genio, desposadas


          de gnomos subterráneos, tributarias de algún


          minotauro, todo... menos lo que son realidad!...




          Los anales galantes del Yoshiwara abundan en


          testimonios del poder de seducción que aquellas


          sirenas han ejercido desde remotos días sobre


          daimios y ricohomes y con ejemplos de

          ambiciones desenfrenadas y trágicas perfidias


          confirmando la universalidad del tipo. Es Salomé,


          es Dalila, la misma Onfalia efeminando al héroe

          sobre cuya pavonada armadura se posan


          triunfantes los pies diminutos y envilecedores.


          Una idéntica y siniestra Valois, cuelga a su cintura


          como un trofeo los corazones embalsamados de


          sus amantes muertos de amor, sólo que la goule,

          la terrrible goulah del mito árabe se llama


          Komurasaki y el que sucumbe al tormento


          osculatorio del urente infierno es el señor de un

          “Yashiki”. El oro de los feudos, la sangre humana


          misma, corren perdidos por las miradas de






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