Page 168 - En el país del Sol
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En el país del sol: crónicas japonesas de José Juan Tablada
salterios surgieron musicales símbolos de las
castas ternuras, de las pasiones ansiosas y
delirantes, de los celos siniestros, y en las
actitudes de los gestos de aquel trío de artistas
había arrobos, éxtasis, indignaciones esquivas,
recatos pudorosos, ímpetus eróticos,
acurrucamientos amantes y al fin tediosas
lasitudes...
A su vez la música había implorado y gemido,
sus trémolos y sus arpegios evocaban
oscilaciones y suspiros; significó apresurada o
lenta, vivas alegrías y lánguidas depresiones y al
fin como desfalleciendo atacó una armonía igual
y monótona...
Y no nos dimos cuenta de cómo los
silenciosos bastidores volvieron a correrse
llevándose músicas y visiones tan rápidamente
como disipa los sueños un brusco despertar...
Ya el té pulverizado, aromoso y sin azúcar que
turbara la pureza de su sabor, nos había sido
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