Page 166 - En el país del Sol
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En el país del sol: crónicas japonesas de José Juan Tablada


          ropajes, tocados complicadísimos que


          levantaban sus cabellos cuyo intenso negro


          violentaba hasta lo trágico la blancura de los

          rostros donde los breves labios lucían apenas


          como dos gotas inmóviles de sangre...


                 Del seno de los ardientes pebeteros, subían


          lentamente, o se tendían con lacias ondulaciones


          las azules nébulas del humo perfumado, velando

          las suntuosas figuras de las “gueishas” con


          indecisiones de ensueño...


                 Un instante, la música se detuvo suspensa,

          expectativa, presintiendo un advenimiento,


          arrancando apenas al cordaje de un solo laúd las


          imperiosas y repetidas notas de un eficaz


          conjuro... Entonces de quién sabe qué feérico


          país prodigioso surgieron tres fantasmas

          inesperados y asombrosos cuyo ropaje se


          deshacía en una irradiación, cuyos rostros


          enigmáticos flotaban desvanecidos en un éxtasis!

          La música de laúdes y salterios prorrumpió en


          una salutación jubilosa al aparecer las






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