Page 207 - En el país del Sol
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Prólogo, edición y notas de Rodolfo Mata
alineadas en iguales calles, surcadas por el ir y
venir de idénticos transeúntes!
Partiendo del aristocrático barrio de Akasaka,
atravesando la avenida “Guinza”, que es la
principal de Tokio y que como su equivalente en
México se llama de Plateros, habíamos enfilado
las calles mercantiles costeando el barrio de los
graneros y salvando los puentes de una Venecia
exótica tendidos sobre canales de indecible
melancolía. Y luego al borde del Sumida-gawa,
del río en que rielaron las lunas de los galantes
festivales celebrados por Edmundo de Goncourt
en sus sabias monografías japonesas, dejamos a
un lado los templos de Asakusa cuya altísima
pagoda destacaba su monumental silueta sobre
las cenizas luminosas del espléndido cielo estival.
“Umaya Bashi”, “Azuma Bashi”, otros tantos
puentes tendidos sobre el río “Sumida” que
tuvimos que atravesar para caer de repente,
arrojados por la ciudad rumorosa, en una
inmensa planicie desierta, atravesada por
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